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Historia geológica
Gran
parte de esta cuenca todavía está cubierta en el Jurásico. En el
Cretácico aparecen mezcladas formas de tránsito con facies marinas
epicontinentales a otras de estuario típico continental; este periodo
culmina con depósitos de calizas y dolomías, formadoras de los relieves
más importantes de la Sierra.
El
Eoceno se caracteriza por la sedimentación mayoritaria de caliza en la
zona prebética y margosa en la subbética.
En el
Oligoceno ya aparecen entre las margas subbéticas materiales detríticos
derivados de procesos de erosión.
Es
también hacia el final de este periodo cuando se produce el
cabalgamiento más importante en todo el territorio, con dirección
Noroeste, plegándose y erosionándose a continuación toda la región.
Los
movimientos tectónicos continúan en el Mioceno Inferior siendo
especialmente importantes en la zona Prebética. Durante el Mioceno Medio
y Superior, periodos postectónicos, hay movimientos de ajustes de los
materiales produciéndose discordancias entre ellos.
En el
Plioceno-Cuaternario los sedimentos son continentales y dependen de
diversos factor morfológicos.
Durante
todo el proceso, toda la zona sufre un levantamiento de unos mil metros
aproximadamente. Posterior a esta orogenia y movimientos de reajuste,
los procesos erosivos y la red hídrica de todo el sistema comienza su
disección hasta configurar el aspecto actual de todo el intrincado
macizo.
En
términos generales y como visión amplia de los procesos que después se
diversificarán en la comarca y más concretamente en los municipios;
desde el punto de vista orogénico o tectónico, las capas depositadas y
posteriormente elevadas se pueden clasificar en las siguientes
variedades:
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Zócalo paleozoico
plegado y fracturado durante la Orogenia Hercínica hacia el Norte y
Noreste.
-
Cobertura tabular de la
meseta. No se plega en la orogenia, pero sí presenta importantes
deformaciones cabalgando sobre materiales neógenos de la Depresión del
Guadalquivir. Presenta importantes fallas verticales. Los materiales
que la constituyen son areniscas rojas alternando con margas rojas y
verdes con incrustaciones de yeso en su parte superior. Hacia el Este,
también se intercalan con calizas y dolomías de sedimentación marina.
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La zona Prebética: Está
constituida por materiales alternos, tanto de los derivados de los
procesos erosivos de la meseta arrasada, como de los depositados en
mares poco profundos epicontinentales.
En el
prebético se puede distinguir dos zonas: la primera es una zona de
escamas al Este de la región Tabular y otra zona plegada que baja desde
el alto Guadalquivir hasta el contacto con el subbético en el Guadiana
Menor. La primera presenta importantes fallas de desgarre, mientras que
la segunda forma amplios anticlinales y sinclinales afectados por fallas
normales.
En la
zona subbética las facíes son de mayor profundidad y el sedimento marino
es continuo con escasos aportes continentales, siendo su estructura
interna plegada siguiendo la dirección Noreste-Suroeste con fallas
inversas. El contacto Subbético-Prebético se realiza mediante
cabalgamiento del primero sobre el segundo al Noreste en un recorrido
entre los 15-20 km.
El
neógeno se encuentra en una pequeña proporción que constituye los
principios de la gran Depresión del Valle del Guadalquivir limitando con
éste.
El clima
Tradicionalmente, el clima ha condicionado en gran medida las
actividades humanas, y esencialmente la agricultura. En la actualidad,
teniendo la misma incidencia, ese condicionamiento, tiene menos
importancia. La tecnificación de la mayor parte de las actividades, los
sistemas de regadíos, los intercambios y comunicaciones han paliado sus
efectos. |
No
obstante una región, área geográfica o comarca lleva siempre consigo el
sello del clima. Nuestra comarca no es excepción a la regla, no obstante
y a pesar de estar situada al noreste de la Autonomía andaluza, lejos de
la acción de las grandes masas de agua atlántica y mediterránea, lo que
confiere gran parte de su continentalidad, el relieve le presta unas
características específicas en gran parte de su territorio.
Siguiendo la ley de las precipitaciones según la cual llueve más en la
montaña que en el llano, todo el macizo serrano se ve favorecido por
ella.
También
esta ley tiene sus excepciones, puesto que las propias barreras imponen
sus leyes particulares a sotavento de las mismas, donde existen
importantes sombras de lluvia.
En los
relieves montañosos y enclaves interiores de todo el macizo se generan
precipitaciones anuales que oscilan entre los 1000-1500 mm, mientras que
en las cotas bajas que se sitúan en los 345 msnm en la confluencia del
Guadalquivir-Guadiana Menor, en el Término Municipal de Peal de Becerro,
las precipitaciones oscilan en torno a los 400-500 mm. |
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Zonas de sombras de lluvia, Hinojares |
Hacia el Sur y Este, la Hoya de Baza y la depresión del Guadiana Menor,
al abrigo de los vientos húmedos que proceden del atlántico y del
mediterráneo, se diferencia del resto por la marcada aridez. La isoyeta
de los 350 mm de precipitación se introduce desde Almería sobre los
límites de la depresión y la sierra.
En
general, dentro de nuestra comarca, el clima Mediterráneo
continentalizado se caracteriza específicamente por los dominios
mencionados, según relieve y abrigo aerológico.
Temperaturas, amplitudes térmicas, precipitaciones y procesos de
evapotranspiración dentro de los límites de la comarca varían tanto como
la movilidad del relieve y las barreras orográficas, dando paso a
numerosos microclimas en distancias de escasos kilómetros en línea recta
como pueden ser la Cañada de las fuente y la Depresión del Guadiana
Menor en las cercanías de Pozo Alcón, Hinojares o Huesa.
La red fluvial
Constituyendo la Comarca el núcleo de importantes cuencas hidrográficas,
paradójicamente se beneficia poco de ellas, ya que las arterias
fluviales que nacen o evacuan las aguas de la sierra, se sitúan en su
interior o limitan la comarca. El interés principal no radica en los
beneficios agrícolas de sus aguas, sino en la importancia de ser
cabecera, cuenca alta y reservorio de la arteria principal, el Río, que
configura en todo su interior el territorio andaluz denominado el Valle
o Depresión del Guadalquivir.
Dos son
los ríos principales que nacen, ciñen o surcan la comarca:
En su
interior el Guadalquivir: con "surgencia" en la Cañada de las Fuentes,
término Municipal de Quesada, en las confluencias de las Sierras del
Pozo y Cazorla. Gran parte de su cuenca alta discurre por los términos
municipales de Quesada, Peal de Becerro, Cazorla, la Iruela y Santo Tomé
al Sureste. A partir del Pantano del Tranco donde gira bruscamente a
poniente el Río establece la línea divisoria con la comarca de La Loma a
través de los municipios de Santo Tomé, Cazorla y Peal de Becerro, en
los extremos Nororientales y orientales de la misma. Como cursos
subsidiarios citaremos como el mas importante el Borosa que aportan gran
parte del cauce del rió principal en su curso alto. |
El otro
Río, que no por denominarse Guadiana Menor, es menos importante, una
parte esencial de su caudal se genera en la Comarca, al principio
allende los Campos de Hernán Perea cuyo altiplano participa del término
municipal de Cazorla y que forma parte del importante acuífero de
Castril-Quesada. Posteriormente recibe las aportaciones del Guadalentín,
cuyas fuentes se sitúan entre las Sierras de la Cabrilla y el Pozo y
donde, en épocas remotas, geógrafos e historiadores han situado las
fuentes del río principal.
Esta
arteria fluvial, después de discurrir en su cuenca alta por la Provincia
de Granada, a escasos kilómetros de la presa del Pantano del Negratín
que regula todo su caudal. Gira en un ángulo aproximado de 90º para
dirigirse al Guadalquivir, excavando un profundo valle y limitando o
atravesando los términos municipales de Pozo Alcón, Hinojares, Huesa y
Quesada.
Se ha
escrito en muchas ocasiones sobre cual es el río principal de Andalucía,
que de una u otra forma tiene su nacimiento en el macizo montañoso de la
Comarca o el entorno. Científicamente la polémica está resuelta. Todas
las características científicas por las que un río se forma como
principal, se inclinan por el Guadiana Menor. Sin embargo, los avatares
históricos a partir de la Reconquista han propiciado que sea el
Guadalquivir la arteria fluvial principal. |
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Río Guadalquivir a su paso por el puente de las Herrerías. Cazorla |
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Valle del Guadiana Menor en su curso medio cerca del municipio de Huesa |
El
último espacio por conquistar fue la Provincia de Granada. Gran parte de
la Comarca se sitúa en terrenos del Adelantamiento por un lado, del
Arzobispado de Toledo, por otra parte fueron los Caballeros de Calatrava
los artífices de la Reconquista. Dominado el territorio por unos y
otros, el Guadalquivir se cristianiza y se civiliza. La Sierra durante
siglos es tierra fronteriza y el Guadiana Menor, forma parte del
territorio infiel en los límites Norestes de la Provincia de Granada. La
madera y la vida cristiana fluyen a través del río conquistado, el otro
es el río de las Guerrillas, de las transgresiones de unos y otros por
el dominio del territorio, un río peligroso y ajeno. Así, se convierte
el Guadalquivir en el río principal.
En
honor a la verdad todas estas circunstancias del "río principal" nos
parecen nimias. Con toda seguridad para los antiguos pobladores de época
ibérica o romana, tal como parece citarlo Estrabon, seria el Guadalimar
y la presencia de Castulo en su curso lo que hacían de él el curso
principal.
Acuíferos
Se
distinguen dos grandes acuíferos, el primero el denominado Sierra de
Cazorla comprende el Valle del Guadalquivir hasta el extremo occidental
con la depresión, el segundo se sitúa en Sierra de Segura, Sierra del
Pozo y Sierra Seca que comprende la parte meridional de todo el conjunto
y se pone en contacto con la Hoya de Guadix-Baza. |
Nuestra
comarca, participa de ambos, destacados por su excelente situación en la
cabecera de ríos importantes, Guadalquivir, Guadalentín y Castril, los
dos últimos de enorme trascendencia por aportar un gran caudal al
Guadiana Menor.
Con una
pluviometría por encima de los 1000mm, parte del invierno cubiertos de
nieve, una evapotranspiración reducida y amplia infiltración que oscila
entre el 25 y el 35%,se constituyen como grandes reservorios de agua que
sueltan lentamente, generando corrientes incluso en verano, aunque el
estiaje sea importante en los meses de Julio a Septiembre. |
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Cuenca fluvial del río Guadalentín |
Las
salidas del acuífero suelen realizarse mediante manantiales situados en
el contacto de las calizas con materiales impermeables de la base,
destacando la buena calidad de sus aguas. Los caudales suelen ser
importantes, a veces de hasta 500 l / segundo. El caudal de los ríos y
arroyos, no aumenta de forma rápida, sino de manera progresiva, llevando
los ríos, salvo excepciones, agua limpia por el cauce lo que les
confiere un especial atractivo.
Los suelos de la comarca
Los
suelos, más o menos evolucionados, constituyen la materia sobre la que
se desarrolla la vegetación forestal y los cultivos.
Con sus
variantes, los suelos de la comarca, son esencialmente carbonatados con
pH básico, los suelos ácidos, sólo se encuentran en enclaves reducidos,
y no debido a las características de la roca madre, sino a la
acumulación de materia orgánica en depresiones fuertemente forestadas.
La
mayor parte de los suelos, están formados por calizas del Jurásico o
Cretácico, por dolomías del Trias y el Lias, por arcillas margosas del
Cretácico y el Mioceno o por yesos y sales en las margas triásica.
Estos
suelos, lo Geólogos los agrupan en dos conjuntos principales con sus
correspondientes divisiones, según el predominio de uno u otro material.
A grandes rasgos, en el Prebético externo o interno destacan grandes
masas de calizas sometidas a una fuerte karstificación con predominio en
las cumbres y los altiplanos; sobre laderas empinadas se encuentran
margo-calizas y calizas margosas; en laderas de escasa pendiente y
corredores tectónicos predominan las margas.
Primer conjunto:
Suelos básicos poco evolucionados
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Litosoles calizos.
Dominan en las cresterías calizo-dolomíticas de la sierra,
afloramientos rocosos y cantiles. Estos suelos son los que dan lugar a
los paisajes típicos de la zona alta de la comarca. Ejemplo de ellos
es la Loma del Rayal. Son suelos esencialmente rocosos donde los
procesos erosivos y la infiltración del agua impiden casi siempre la
formación de otro tipo de suelo más evolucionado.
En microdepresiones y
fisuras no comunicadas de la propia caliza, a veces se acumulan
elementos finos que la vegetación coloniza, constituyendo escasos
pastizales. Estos pequeños acumulamientos constituyen los pequeños
mosaicos de protorendsinas, rendsinas y regosoles calcáreos. Este
conjunto constituye lo que se ha dado en denominar desiertos edáficos.
El escaso pastizal es
altamente alimenticio, constituyendo parte de la alimentación de la
cabra montés o la doméstica, sobre todo a finales de primavera, verano
y principios de otoño.
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Cumbres y valle del Rayal. Quesada |
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Regosoles calcáreso. Se
localizan en afloramientos margosos intercalados entre calizas y
dolomías. Es un suelo poco desarrollado. Están constituidos solamente
por el horizonte A debajo del cual subyace la roca madre. Sobre ellos,
se instala la vegetación de encinar, pinar, enebral... de las laderas
empinadas, en la mayor parte de la Sierra. Evolucionan a partir de la
vegetación, si no hay algún proceso de tipo catastrófico.
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Segundo conjunto:
Suelos más evolucionados sobre rocas carbonatadas: Son suelos pardos o
cambisoles cálcicos y suelos lavados o luvisoles cálcicos.
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Los suelos pardos o
cambisolescálcicos: Se sitúan en terrenos llanos o poco accidentados,
laderas en zonas de campiñas, coluviones de piedemonte, glacis y en
algunas terrazas de vega. Presentan un horizonte B de alteración bajo
el horizonte A y son los suelos ocupados por la agricultura.
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Valle de Don Pedro- Belerda y el aprovechamiento agrícola. |
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Suelos lavados o
luvisoles cálcicos: Presentan un horizonte Br de acumulación de
arcillas, se han formado en épocas pretéritas cuando las condiciones
de pluviometría y temperatura eran diferentes a las actuales. Son
suelos relictos o paleosuelos. Ocupan la mayor parte de los
piedemontes y son erosionados intensamente por procesos fluviales.
Cuando desaparece el Horizonte A hasta aflorar las arcillas de
horizonte B, estos suelos evolucionan hasta convertirse en bugeos de
buenas características agronómicas.
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La productividad de los suelos
Los
suelos de mayor productividad de la comarca se agrupan en la campiña
sobre cotas poco elevadas y relativamente llanos. Los suelos de la vega
o fluvisoles que se han constituido a lo largo de los cursos fluviales,
aunque poco importantes en superficie, son los mejores para los
cultivos, pues a parte de soportar muy bien la agricultura, suelen ser
de regadío, con lo que la temporalidad de las precipitaciones apenas les
afecta, a no ser que los cauces se sequen en verano. |
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Suelos de margas y yesos de Hinojares |
Suelos de campiña y de las vegas de Quesada |
Los
suelos margo-yesosos, aunque se sitúen en terrenos de escasa pendiente,
son suelos muy poco productivos y poco evolucionados. Se sitúan cercanos
al Guadiana Menor en las zonas de piedemonte en parte de los Términos de
Quesada, Huesa, Hinojares y Pozo Alcón. |